Supongo que no hace falta recalcar una vez más que opinamos que, habiendo como hay animales abandonados en perreras, albergues municipales, o protectoras independientes, no somos partidarios de la compra de animales domésticos (me ciño a perros y gatos ya que hablar de exóticos nos introduce ya en otra problemática). Miles de ellos son sacificados todos los días en España.
Hoy voy a tocar el tema de la compra de mascotas porque últimamente me han llegado mails, llamadas, comentarios de veterinarios... que ponen los pelos de punta a cualquiera, y que hablan una vez más de la bajeza del ser humano. De su mezquindad y su falta de escrúpulos. Por no hablar de su ñoñería.
- Por un lado, recibo casi todos los días llamadas de personas que desean adoptar un bulldog francés, un bichón maltés, un carlino... que es la ilusión de su hija... les explico que va a ser muy dificil encontrar esas razas y que, por supuesto, yo no tengo ninguno. Les hablo de tal o de cual peerín que tengo yo para dar en adopción y que seria del agrado se su niña, pero mira por donde te contestan que a su "paris hilton" de andar por casa, solo le hace ilisión una hembra de bulldos francés de dos meses... porque le encantan los animales... ¡caray con la niña!
- Por otro lado, me llaman personas que, lamentablemente, deben deshacerse de su perrito de siete meses. Le pregunto que de dónde lo habían sacado y me contestan que lo habia adoptado en una tienda previo pago de 150 euros, vacunas aparte. ¡¡¡¡EEEEHH!!!!! "¿Pero qué raza es?" "Huyyy, es cruce de caniche con bodeguero andalúz." (te lo dicen con tono de orgullo) "¡¡¡¡¡Dios mío!!!!!" Y cuando ves la foto del pobre perrito, resulta que igual puede ser cruce de lavadora con máquina de escribir (como dice una amiga).
- Más: al veterianrio llega una pareja que se ha comprado un cachorro de carlino (o pug) procedente de un criador de Cuenca, si no mal recuerdo. Parece que tiene problemillas y lo han traido para revisión, el vetrinario le pasa el lector de microchip. Aparece un chip que delata que el cachorro procede de Hungría. "No, no, lo compramos en una tienda que nos demostró que es de un criador de Cuenca...", "Ya... ¿y cuanto os ha costado?", "950 euros" dicen sin pestañear. "Mmmmmm.... pues tiene una hernia umbilical, otra inguinal, parásitos de todo tipo hasta en la punta del rabo, ácaros en los oídos... pues la reparación van a ser unos 300 euros." "Ufff, después de pagar tanto... uffff", "AH, y mejor toma de este pìenso porque tiene gastroenteritis y le sirve para regular el tránsito intestnal", "¿Qué vale el pienso?...¡¡¡ Pero qué caro!!!" Al veterinario se le queda la cara a cuadros.
Respuestas a los problemas planteados, que son tan verídicos como que estoy viva:
- En el primer caso: o son tontos de capirote, o creen que lo soy yo. Al que le haga ilusión tan grande un determinada raza de perro o gato, que se la compre. Si en mis manos cayera uno de ellos (de los supersolicitados) ya le buscaría la mejor casa y familia para él. Y no al revés.
- Esta es la otra cara de la misma moneda. El colmo del tontaina es pagar por algo que te pueden regalar. Además de irresponsable, por dar cabida a un mercado de venta de animales "sin raza" que se nutre de las Navidades, los cumpleaños de niños, de los caprichosos tipo "lo ví, lo quiero", o de padres divorciados donde uno de ellos quiere dar el do de pecho con su retoño. Ya por no hablar de que ciertos comerciantes llevan talla de timadores en toda regla.
- El último caso es de los que dan bastante pena, y no precisamente de la pareja de pardillos... Su pobre perro es uno de los pocos supervivientes (se cree que de cada 10 cachorros, sobrevive uno) de una cría intensiva, masificada, sin sanidad ninguna, con escrúpulos nulos, llevada a cabo el paises del este. Estos cargamentos llegan a España donde criadores de poca monta los compran a 40 o 50 euros y los venden por 900. Si, si... así es. Los "felices propietarios" se encuentran con un cachorro que dista mucho de ser un animal sano y robusto. La tienda donde lo compraron no se responsabiliza y el supuesto (y falso) criador dice que ha pasado el plazo de reclamación. Pagan casi mil euros por el animal de moda, con la única idea de fardar con él por la calle y presumir delante delso amigos de su poder adquisitivo, ¡y el pienso que en este momento le ayudaría a curarse, les parece caro! Espero que al menos tengan la dignidad de quererlo... algún día.
Consejos:
- Ante todo piensa que no debes tomar la decisión porque una raza esté de moda. Piensa en las necesidades del animal y evalúa tu capacidad para darle lo que necesita; tiempo, cariño, atenciones veterianrias, espacio... No solo te costará su precio, luego hay que sumar vacunas, microchip, pienso, accesorios...
- Si decides comprar un perro o gato, primero asegúrate de que sea realmente de raza. Negaros a pagar por cruces.
- Acudid a criadores de confianza. Mejor visitar a los que tiene sus intalaciones propias y no acudaís a las tiendas, que son meros intermediarios y que, de haber problemas, no se responsabiliazran de nada.
- Al visitar al criador, pedir ver las instalaciones, comprobad al higiene, observad a los cachorros. Deben estar con aspecto sano, con cara de estar a gusto, alegres... las madres, lo mismo.
- Aseguraros de que el criador responde ante eventualidades en un plazo de tiempo razonable.
- Y sobre todo, daros cuenta de que compráis una VIDA. Que será uno más de la familia.
¡A ver si maduramos!